Bernardino Piñera, fallecido por Covid-19 y tío del Presidente de la República, Sebastián Piñera, fueron los hechos que gatillaron la polémica nacional, en que habría una diferencia en la aplicación del protocolo de funerales con pandemia, porque era la familia presidencial.

“No se puede abrir”, advirtió con un grito Andrés Chadwick, primo del Mandatario y ex ministro del Interior, para evitar que abrieran la tapa del féretro, luego que la esposa dijo que “Sebastián quería verlo” al fallecido por neumonía tras Covid-19, según el certificado de defunción.

Una mujer levantó la tapa y la pareja presidencial lo miró, un episodio prohibido en todos los otros funerales, donde la generalidad es mantener el ataúd cerrado, más una cantidad inapropiada de personas en el lugar, abrieron la discusión.